Benoît Blary es autor, ilustrador y dibujante de la región de Reims. Trabajando en la intersección del cómic y la ilustración urbana, crea una obra profundamente arraigada en la realidad, centrada en la observación de la vida cotidiana, la arquitectura y los paisajes que conforman una ciudad.
Afincado en Reims, sigue la tradición de los artistas que utilizan el entorno local no solo como escenario, sino como una auténtica fuente de inspiración. Armado con sus cuadernos de dibujo y pinceles, recorre las calles, deteniéndose en una plaza, un café o al pie de un monumento, para capturar su atmósfera y su alma.
Atraído por el dibujo desde muy joven, Benoît Blary desarrolló un enfoque instintivo y directo hacia la creación. Donde algunos prefieren el estudio, él prefiere el aire libre. Dibuja del natural.
Su obra se asemeja a la de un cronista gráfico. Captura el momento, el detalle, la sombra proyectada en la fachada de un edificio, el movimiento de una acera, la silueta de un transeúnte. Esta práctica habitual de dibujar «in situ» ha dado lugar a una serie de cuadernos de bocetos e ilustraciones que constituyen un registro visual de la región de Reims y sus transformaciones.
Con el tiempo, su mundo se ha expandido para incluir otros lugares, otras atmósferas,
pero su enfoque sigue siendo el mismo: observar, sentir, traducir la realidad.
Paralelamente a su trabajo personal, también participa en proyectos culturales locales, participando en encuentros, talleres y eventos artísticos, contribuyendo así activamente a la vida cultural de la región.
La obra de Benoît Blary adopta diversas formas:
– Cuadernos de bocetos urbanos centrados en Reims y otras ciudades
– Ilustraciones que resaltan el patrimonio arquitectónico y la vida cotidiana
– Contribuciones a proyectos colaborativos y publicaciones independientes
– Creaciones originales inspiradas en eventos locales, paisajes y escenas callejeras
Enfoque y estilo
Lo que caracteriza sobre todo la obra de Benoît Blary es su sinceridad. No busca idealizar la ciudad, sino revelar su belleza cruda, discreta, a veces imperfecta, siempre humana.
Su enfoque es similar a un trabajo de memoria: cada dibujo se convierte en un fragmento de historia, un testimonio visual de un lugar en un momento dado. A través de sus cuadernos de bocetos, documenta el paso del tiempo, las transformaciones urbanas, pero también la perdurabilidad de ciertas atmósferas.
Un artista arraigado en su territorio
Su obra contribuye a visibilizar la ciudad, sus barrios y sus habitantes, ofreciendo a la vez una perspectiva personal y poética del espacio urbano.
Artista discreto pero comprometido, es uno de esos creadores esenciales que forjan un fuerte vínculo entre el arte y el territorio. A través de sus dibujos, revela Reims bajo una nueva luz, desde una perspectiva humana, con sensibilidad y precisión.



